Los que me seguís, sabéis que una de mis debilidades en la cocina son
los puerros; por eso y aprovechando que
estamos en plena temporada, suelo sacarles bastante partido tanto en guisos
como en ensaladas. Hoy os dejo este plato que es acto para cualquier
acompañamiento o entrante; y que no puede ser más saludable.
A parte de lo rápido y sencillo, se acomoda lo mismo con carnes que con pescados.
INGREDIENTES.
Unos puerros limpios
y troceados a vuestro gusto.
Zanahoria rallada
Cebolleta
Pimiento Italiano verde
Huevo cocido
Aceite de oliva
Virgen, vinagre
Agua y sal.
MODO DE HACERLOS
Como se aprecia en la foto en este caso, solo utilizaremos la parte
blanca del puerro reservando el resto para caldos u otros menesteres.
Una vez bien lavados, los troceamos y ponemos a cocer con agua fría y
sal a fuego moderado unos diez minutos (el tiempo depende de lo tiernos que
sean los puerros).
Cocemos un huevo pero no en exceso y troceamos la cebolleta y el
pimiento en trozos muy pequeñitos. La zanahoria la rallamos con el rallador de queso y a parte del colorido que le da, queda muy apetecible en su conjunto.
Una vez todo
picado, dejamos la mitad de la yema de huevo que machacaremos para
agregar a la vinagreta que nos dejara
una agradable consistencia y con
la otra mitad de la clara, haremos tiritas y lo dejaremos para el adorno final.
(Se puede apreciar en la foto).
Cuando los puerros estén cocidos, los escurrimos, (reservamos ese caldo
para otros menesteres) y con los puerros ya fríos, montamos el plato y listo
para comer.
Si alguna vez habéis hecho esta vinagreta para los espárragos, os
aseguro que os va a sorprender.
No dejéis de probarlo.
