jueves, 7 de mayo de 2009

CODORNICES ESTOFADAS EN NIDOS

Bien es cierto que las codornices que en mi niñez se comían en casa de mis padres, no tienen nada que ver con las que ahora compramos, pero creo que con un poco de esmero y cariño, todo se puede conseguir.
Creo que es la primera vez que por fin, me he decidido a comprarlas, por que no quería estropear el recuerdo de aquellas que perduraban en mi mente, ( o mejor dicho, en mi paladar...)
Pero pensé que en esta vida, no nos debemos quedar con la duda, y con motivo de un acontecimiento muy especial , mira por donde, encontré la escusa para no dejar de hacerlo.
Y os puedo asegurar, que fue un verdadero disfrute, por que me supieron deliciosas...Fue como volver a recordar aquellas que mi madre ponía en la mesa, y que todos las esperábamos con impaciencia.
Por eso cuando algunas veces comentamos que los alimentos de ahora no saben igual, creo que con una ración de esmero y tantas ayudas como tenemos a nuestro alrededor, lo podemos conseguir .
Así que si queréis degustar este plato, el esito esta garantizado.
INGREDIENTES.
Cuatro codornices.
una cebolleta.
una zanahoria.
un diente de ajo.
una rama de perejil
una hoja de laurel
medio vaso de un buen vino.
o una cepita de buen coñac
aceite y sal necesario.
un poquito de maicena
un tomate natural.
MODO DE HACERLO.
Primeramente limpiamos las codornices para que no quede ninguna plumita ; ponemos el aceite necesario, salamos las perdices, y las rehogamos junto con las verduras, que se trocearan de forma mode rada, menos el ajo y perejil que majaremos y agregaremos con el licor y un vasito de agua.
Es muy importante rehogarlo de forma moderada para que no se nos queme, pues hasta que las codornices no estén doraditas, no echaremos el tomate pelado y troceado, y cuando se haya echo bien con todo el conjunto, no agregaremos el majado y el agua.
Se dejan cocer durante unos veinte minutos, se sacan las codornices, y se liga un poquito la salsa con un poquito de agua, y un poquito de maicena, hasta que quede la consistencia necesaria.
Se colocan listas para servir, con la salsa por encima, o se dejan en la cazuela pues es uno de los platos, que esta mejor de un día para otro.
Si te quieres lucir con tu gente, coges un puerro, lo picas en juliana, y lo das un golpe fuerte en la sartén.
Ese fue el resultado.