Creo que este apartado, se merece un buen espacio en nuestra cocina; y por eso voy a seguir alegrándoos el paladar de una forma muy sana y sencilla como es mi costumbre...
Así le damos vidilla tanto a la vista, como al comienzo de una estupenda reunión familiar.
Son tantas las variedades que podemos encontrar, que aunque sean similares, siempre nos pueden sorprender . Y por lo que a mi respecta si con ello contribuyo a que tengáis una tertulia agradable , perfecto.
"Buen provecho"
No es ninguna novedad si os digo lo fácil que es hacer este entrante o acompañamiento y que nos desempeña un estupendo papel en la cocina; a parte de que podemos tenerle siempre dispuesto de antemano...
Pero no es menos cierto que para conseguir esta textura y color, nos lo tenemos que tomar con una buena calma...acompañada sobre todo y muy necesario, con un cazo o cazuela que su fondo este previsto de un buen grosor; y con un mínimo de calor.
En este cazo de acero comenzó, y se mantuvo despacito durante tres horas...Seguramente os parezca una exageración.
(Pero creo que mereció la pena.)
Si os paráis a pensar las cosas que podéis hacer durante ese tiempo.. "no sale tan mal"
INGREDIENTES.
½ KILO DE CEBOLLAS
DOS CUCHARADAS DE
AZUCAR MORENO
I CUCHARADA DE
VINAGRE DE MODENA
UN POQUITO DE VINAGRE
NORMAL
TRES CUCHARADAS DE
ACEITE DE OLIVA Y SAL
MODO DE HACERLO.
Primero y muy importante, que el cazo donde se vaya a caramelizar,
tenga un buen fondo; porque de esta forma y debido al tiempo que lo vamos a
tener haciéndose, nunca se nos quemara.
Esta cebolla, la tuve durante tres horas haciéndose a fuego muy lento y
desde luego, mereció la pena; porque salió, francamente deliciosa.
En principio, ponemos el aceite y una vez caliente, agregamos la
cebolla y comenzamos a rehogarla, moviendo con frecuencia.
Durante unos minutos, quedara reducida a la mitad y es entonces cuando
ya bajamos el fuego entre el uno y el
dos.
Agregamos el azúcar y la sal,
removemos hasta que se nos caramelice, para a continuación incorporar el
vinagre de Módena.
A partir de este momento, lo tapamos y dejamos sin más preocupaciones,
que moverlo de vez en cuando.
A las dos horas y media, destapamos el cazo para que termine de reducir
y en ese momento, le damos el punto deseado
con un hilito del vinagre normal.
Y ya con el cazo destapado, se termina de caramelizar y cojera esta
textura tan estupenda.
Es aplicable tanto para carnes, como para pescados.
Su sabor agridulce, te deja un buen regusto y ganas de repetir.
Justo con estas milhojas de patata fritas acompañado con una reducción de módena o un Pedro
Ximenez como en este caso, perfecto.
En este caso y para mi gusto, la cebolla es la reina de las tempuras...
Nada mas ver estos estupendos aros, ya se me abre el apetito...
Es super importante dejarlos en leche una hora antes de cocinarlos. Después de bien escurridos y con el agua sumamente fría para la tempura y una fritura fuerte y rápida hará el resto.
Queda tan vistoso, que hasta da pena comérselo...
Siempre que compro un conejo, preparo este pincho con su rica asasdurilla y una base de cebolla y pimiento.
¿No os parece perfecto?.
Y ya por ultimo, no podían faltar estos pimientos del piquillo, que simplemente una vez lavados y hechos una incisión a la larga, vamos poniendo porciones de un queso semicurado ...
Se quedan perfectos con abundante aceite y a una buena temperatura; en dos minutos fuera.
Deseo que en mas de un momento, lo disfrutéis.
