Creo que de todos es sabido, que referente a esta receta, tenemos infinidad de variantes.
Yo francamente creo que he probado unas cuantas; y a pesar de que es uno de los platos preferidos, he llegado a la conclusión, que justo este relleno, es uno de los que mas me gustan, independientemente de que su terminación sea; bien de cobertura con besamel, bien con esta salsa que creo le da un toque muy especial; y que ademas, es algo mas ligera.
Esta es una forma diferente de relleno que a pesar de que su base son las verduras, tiene una combinación perfecta con el bacalao y bonito que hacen de este plato un lujo en la mesa.
Además le enriquece el remate final de su salsa.
Espero y deseo os guste tanto como a mí.
Una vez hayamos hecho el relleno, lo dejamos enfriar, y utilizamos la manga pastelera para rellenarlos; merece la pena, por que se hace en un plis, plas.
Antes de rellenarlos, cojemos un papel de cocina y limpiamos los pimientos por dentro, por que siempre llevan alguna pepita; que luego es bastante desagradable al encontrarlas .
Y una vez has rellenado los pimientos, procedemos a enharinarlos y pasándolos por huevo batido, los damos un golpe fuerte en la sarten.
De esta forma, los dejamos listos para agregar la salsa y con un ligero hervor, listos para comer.
INGREDIENTES.
Un tarro normal, de pimientos del piquillo
Como doscientos gramos de bacalao desalado.
Dos latillas de bonito en aceite
Dos cebolletas de buen tamaño
Un pimiento italiano verde y otro rojo
Dos tomates naturales medianos
Un diente de ajo
Una zanahoria
Una copita de coñac
Aceite de oliva Virgen y la sal necesaria.
MODO DE HACERLO
En primer lugar, sacamos con cuidado los pimientos del tarro y los ponemos en un escurridor.
Ponemos el aceite en un cazo y vamos con la base del relleno, agregando por este orden, el ajo, la cebolleta, la zanahoria las dos mitades de los pimientos (el resto es para la salsa).Esto lo rehogamos a fuego moderado para una vez pochado, agregamos el tomate pelado y muy troceado.
Una vez hecho este paso, agregamos el bacalao bien escurrido y troceado para rehogarlo con las verduras y por ultimo el bonito Lo dejamos unos minutos reducir, y lo retiramos a un plato para que se vaya enfriando.
Como los pimientos ya abran escurrido, los colocamos por separado en un plato, sobre papel de cocina para terminar de orear. (De esta forma luego se manejan mejor a la hora de rellenarlos.
SEGUIDAMENTE VAMOS CON LA SALSA.
Ponemos en otro cazo aceite, y comenzamos con la salsa haciendo el refrito con la cebolla, la zanahoria, los medios pimientos y como siempre se rompe alguno del bote, también se agregan.
Y por ultimo el tomate, para una vez pochado, agregar el coñac y el caldito que haya salido de pimientos.
Se mantiene cociendo unos quince minutos, se rectifica de sal y se tritura.
Se pasa por el colador y se reserva para el final.
Y por ultimo y una vez frio el relleno lo metemos en la manga pastelera y vamos rellenando los pimientos para luego enharinarlos, pasarlos `por hueco y en una sartén y con abundante aceite, les damos un golpe fuerte.
Los colocamos en una cazuela amplia y baja y echamos la salsa por encima para dejarle dar un hervor a temperatura moderada.
Rectificamos de sal y listos para comer.
Este es uno de los platos que esta mejor de un día para otro.
